Autobiografía del General Franco
Manuel Vázquez Montalbán
O César o nada
La canción de Rolando
Anónimo
El Conde Lucanor
Infante de Castilla Juan Manuel
El médico
Noah Gordon
La familia Cole (1)
Agosto 1914
Aleksandr Solzhenitsyn
La rueda roja (1)
Pabellón de cáncer
Las moscas
Jean-Paul Sartre
El problema de Spinoza
Irvin D. Yalom
El primer caso de Unamuno
Luis García Jambrina
Malos presagios
Günter Grass
Pelando la cebolla
A paso de cangrejo
Mi siglo
Dime quién soy
Julia Navarro
Dispara, yo ya estoy muerto
Madame Putifar
Pétrus Borel
Valdemar: Gótica (40)
Los demonios de Loudun
Aldous Huxley
Los pilares de la Tierra
Ken Follett
Los pilares de la Tierra (1)
Opus Nigrum
Marguerite Yourcenar
Memorias de Adriano
Medio sol amarillo
Chimamanda Ngozi Adichie
La dimensión desconocida
Nona Fernández
Madame Mao
Anchee Min
Poema de Mio Cid
Cantar del mío Cid
Middlemarch
George Eliot
El octavo
Karen Engelmann
Lucrecia Borgia, la hija del Papa
Dario Fo
Hay un rey loco en Dinamarca
La reina Cristina de Suecia
El olvido que seremos
Héctor Abad Faciolince
Hasta que empieza a brillar
Andrés Neuman
León el Africano
Amin Maalouf
Samarcanda
La roca de Tanios
Los jardines de luz
El viaje de Baldassare
Flora Tristán: una mujer sola contra el mundo
Luis Alberto Sánchez
La encantadora de Florencia
Salman Rushdie
David Copperfield
Charles Dickens
La novela de mi vida
Leonardo Padura
La transparencia del tiempo
Mario Conde (9)
Herejes
Mario Conde (8)
Cevdet Bey e hijos
Orhan Pamuk
El antimonio
Leonardo Sciascia
Narrativa italiana del siglo XX (17)
La madre de Frankenstein
Almudena Grandes
Episodios de una guerra interminable (5)
El último jesuita
Pedro Miguel Lamet
Las futbolistas que desafiaron a Mussolini
Federica Seneghini
La ceniza del Libertador
Fernando Cruz Kronfly
Trilogía. Zama, El silenciero, Los suicidas
Antonio Di Benedetto
La mujer habitada
Gioconda Belli
Los días de Birmania
George Orwell
Los inocentes
Hermann Broch
La muerte de Virgilio
El entenado
Juan José Saer
La Reina Isabel cantaba rancheras
Hernán Rivera Letelier
Santa María de las flores negras