Por qué Marx tenía razón
Terry Eagleton
Por qué no existe el mundo
Markus Gabriel
Por qué no soy cristiano
Bertrand Russell
Por qué nos gustan las mujeres
Mircea Cărtărescu
Por qué Ucrania
Noam Chomsky
Por un relato futuro
Ricardo Piglia
Precios y producción
Friedrich A. Hayek
La pregunta de sus ojos
Eduardo Sacheri
Pretérito imperfecto
Nieves Concostrina
La primavera de Praga
Miguel Delibes
La prisión de la libertad
Michael Ende
Prisión perpetua
Problemas de la vida cotidiana
Leon Trotsky
Proceso contra Skinner
Prohibido a los nerviosos (recopilado por Alfred Hitchcock)
AA. VV.
Prometeo americano
Kai Bird & Martin J. Sherwin
A propósito de nada
Woody Allen
Prosas principales
Arthur Rimbaud
Pubis angelical
Manuel Puig
Pudor
Santiago Roncagliolo
Un pueblo traicionado
Paul Preston
Punta de rieles
Manuel Rojas
Punto de fuga
Jeremías Gamboa
La puta respetuosa. A puerta cerrada
Jean-Paul Sartre
Putas asesinas
Roberto Bolaño
Pylon
William Faulkner
Pájaros en la boca
Samanta Schweblin
Pájaros en la boca y otros cuentos
Pánico
James Ellroy
La pérfida Albión
El público
Federico García Lorca
Que levante mi mano quien crea en la telequinesis
Kurt Vonnegut
Que no muera la aspidistra
George Orwell
Que se mueran los feos
Boris Vian
Queremos tanto a Glenda
Julio Cortázar
Querido Diego, te abraza Quiela
Elena Poniatowska
Querido Miguel
Natalia Ginzburg
Quiero dar testimonio hasta el final. Diarios 1933-1941
Victor Klemperer
Quiero dar testimonio hasta el final. Diarios 1942-1945
Qué es la memoria
Rodrigo Quian Quiroga
Qué hacer con estos pedazos
Piedad Bonnett
Ragotte
Jules Renard
Ramón y las vanguardias
Francisco Umbral
La ratesa
Günter Grass
Rayuela (Edición conmemorativa de la RAE y la ASALE)
Julio Cortazar
La razón populista
Ernesto Laclau
Realismo capitalista. ¿No hay alternativa?
Mark Fisher
La rebelión de las musas
Jorge Llopis
Rebelión en el espacio
Robert A. Heinlein
Rebelión en la granja
Rebelión en la granja (trad. María José Martín Pinto)
La reconstrucción de Sigmund Freud
Barry N. Malzberg
Un recuerdo que dejo & Un robo
Saul Bellow