Pylon
William Faulkner
La serpiente de oro
Ciro Alegría
Poemas
Friedrich Hölderlin
Religión y ciencia
Bertrand Russell
Elogio de la ociosidad
Yerma
Federico García Lorca
Adiós, señor Chips
James Hilton
En las cimas de la desesperación
E. M. Cioran
Heliogábalo o el anarquista coronado
Antonin Artaud
Apuntar del día
André Breton
La novela de cuatro cuartos
Bertolt Brecht
A un dios desconocido
John Steinbeck
Amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín
Meditación de la técnica
José Ortega y Gasset
Sin blanca en París y Londres
George Orwell
Bodas de sangre
Autobiografía de Alice B. Toklas
Gertrude Stein
Luz de agosto
Antes y después de Sócrates
Francis Macdonald Cornford
Lanchas en la bahía
Manuel Rojas
La «tournée» de Dios
Enrique Jardiel Poncela
Las olas
Virginia Woolf
Precios y producción
Friedrich A. Hayek
Santuario
La perspectiva científica
Mecanica para todos
Yakov Perelman
La zapatera prodigiosa
San Manuel Bueno, mártir
Miguel de Unamuno
La novela de don Sandalio, jugador de ajedrez
La Nardo y otros relatos
Ramón Gómez de la Serna
La balada de Aotrou e Itroun
J. R. R. Tolkien
Mientras agonizo
Claves líricas
Ramón María del Valle-Inclán
Poemas arabigoandaluces
Emilio García Gómez
La pandilla de Asakusa
Yasunari Kawabata
Novísimas aventuras de Sherlock Holmes
La conquista de la felicidad
La voz humana
Jean Cocteau
La vida de las hormigas
Maurice Maeterlinck
Los títeres de cachiporra
El público
Adiós a las armas
Ernest Hemingway
El hermano Juan o El mundo es teatro
Las memorias de Mamá Blanca
Teresa de la Parra
Sartoris
Los niños terribles
Matalaché
Enrique López Albújar
La llama de plata
Yan-Si-Pao o la esvástica de oro
Pío Baroja
El caballero del hongo gris
El libro blanco
Cómo se hace una novela
La crisis del mundo moderno
René Guénon
Uno, ninguno y cien mil
Luigi Pirandello